jueves, 30 de octubre de 2014

Scouting: Atlético de Madrid

Histórico. El Atlético del Cholo será recordado por y para siempre. Disfrutemos mientras prosiga un Club que ha demostrado ser una alternativa poderosa a los presupuestos desorbitados. La convicción en un mensaje perfectamente descodificado por los jugadores, el sentimiento de pertenencia y el feeling cuerpo técnico – jugadores – afición, algunos ítems de este Atleti. Temporada complicada 
pues superar los registros de la campaña anterior es difícil, pero el Atlético continúa reciclándose, y a mejor.   


Máximo valor a las ABP

Es el equipo que más rentabiliza la pelota parada, una herramienta que decide partidos y que aúpa al Mono Burgos como un fantástico estratega. Cada acción a balón parado supone la conjunción de la fe en los colchoneros y del miedo escénico en el adversario. Arrastres, bloqueos y aclarados, tres ingredientes que auguran éxito al tener cabeceadores como Miranda y Godín que van con el cuchillo en los dientes. La zona de primer palo se subraya en rojo: es el hábitat a explotar.

Cada lance es una final


El esfuerzo no se negocia. El promulgado “partido a partido” sintetiza un modelo de juego y una filosofía de vida donde la mejora continua es tomada como la vía de progreso. Cada balón dividido es una final normalmente conquistada, ya que cada jugador la afronta con alma ganadora. La presión tras pérdida ahoga al contrario, son 4-5 segundos de máximo vértigo en los que no se persiguen sombras perezosamente. Lo dan todo, el terreno de juego no “pica” hacia arriba para defender.

1-4-4-2 y 1-4-2-3-1: Interpretación del juego



El 1-4-2-2, con variantes al 1-4-2-3-1, es el dibujo colchonero. Un cuadrado por dentro que ofrece los carriles a los laterales. Los dos vértices inferiores dan salida a los centrales para que los interiores, los vértices superiores del cuadrado, jueguen a la espalda de los pivotes adversarios. Generan incertidumbre, sobre todo al lateral contrario. Si sale, uno de los delanteros –o el lateral ubicado en máxima amplitud- lo mata a las espaldas. Si no, el interior en cuestión se gira habiendo rebasado dos líneas de presión. Los Arda, Koke, Griezmann y Raúl García tienen automatizados los movimientos.